 |
Esta corona
de sonetos es una pasión antigua. Fué escrita en 1966 por
una sugestión de mi maestro,
el poeta
brasileño, Manuel Bandeira. La sugerencia se transformó en
desafio, dada la difícil estructura
de este
tipo de composición, joya de la poética italiana, incorporada
a la literatura española por
los poetas
del Renacimiento.
Terminada,
la Corona sufrió el natural período de hibernación,
durante el cual el autor dedicóse a la heurística tarea de
descubrir el alma de los números y de los percentajes, de Encuestas
de Opinión
Pública
del Brasil.
En 1978,
en Paris, le mostré los sonetos, com derecho a retoques e imprimatur,
a mi fraternal amigo el poeta panameño Roque Xavier Laurenza, quien,
después de leerlos, me fuziló com una frase: “Espero que
no se transformen en obra póstuma”.
Esa premonitoria
sentencia me persiguió por
muchos
años, en cuanto mis amigos, por fidelidad
y gentileza,
perguntaban: Y la Poesía, contínua?
Hoy, al
publicar la Corona, confirmo que la Poesía contínua y está
viva. Más viva, ahora, que se puede publicar un libro,compuesto,
armado y paginado
en una
computadora, liberando el autor del
inevitable
laberinto de una composición industrial. Por lo menos, para los
poetas de la segunda mitad del siglo XX, Norbert Wiener y las computadoras
tienen tanta importancia cuanto Gutenberg y los tipos móviles tuvieron
para los poetas manuscritos del siglo XVI.
Mis amigos,
los poetas Manuel Bandeira y Roque Xavier Laurenza, son hoy habitantes
eternos del
cielo de
la Poesía. Por eso,es de justícia pensar en ellos, cuando
la Corona sale a la arena. Al final, fueron ellos los autores del espaldarazo
poético.
Las arras
están dedicadas a mi mujer porque, en realidad, estaban esperando
por ella.
HIS |
|
Homero Icaza
Sánchez
É Analista de Pesquisas de Opinião Pública, Mercado
e Audiência, Sociólogo, Cientista Político, Advogado,
sua primeira escolha.
Nasceu no Panamá, veio para cá em 1944.É um brasileiro
encantado com nossas cores, nossas músicas e um carioca com duas
paixões: Flamengo e Portela. Tanto que, ao abandonar a carreira
diplomática, voltou-se para a sociologia e a pesquisa dirigida para
a televisão, na Rede Globo. Daí, seu apelido de “El Brujo",
porque sabia exatamente o que cada novela e cada programa ia ter de audiência.
Mas sempre foi poeta. Aluno, assistente e amigo da vida inteira de Manoel
Bandeira, publicou “Primeros Poemas”,
“Poemas Para Cuerdas”,
fez uma edição conjunta do
Rubayat,
com Bandeira em português e ele em espanhol. Depois, como editor,
publicou um livro experimental, de poemas e ilustrações,
chamado “Em Busca do Instante Puro”.
Traduziu do catalão para o português um conto de Moni Reventós,
ilustrado por Picasso, chamado “O Ocaso de um Fauno”.
Essa Coroa de Sonetos é a sua retomada ao caminho da literatura.
|